Inicialmente asociado a los coches de competición italianos, el «rosso corsa» ha sabido vestir todo tipo de modelos, marcas y épocas. Y aunque cuando pensamos en un coche rojo todos oímos relinchar un «cavallino» de Maranello, la verdad es que luce y levanta pasiones en cualquiera: Larga vida al rojo pasión!



















