Tienen sus detractores, pero también sus amantes. Podríamos decir que incluso son una familia. Las particularidades de estos germanos siempre han captado un gran séquito de seguidores. Y no es para menos. Desde la histórica serie 3 hasta los elegantes serie 5 y 6, el espíritu bmw de los 80 perdura en nuestros días con o sin la banda tricolor en rojo y azules. Su sonido es inconfundible, al igual que su silueta. La curva Hofmeister tan característica o su famosa calandra son muchos de sus ya clásicos detalles.








